El enviado brasileño Saraiva inicia su misión ante el gobierno oriental.
El 18 de mayo de 1864, el consejero brasileño José Antônio Saraiva envió una nota formal al gobierno uruguayo, dando inicio efectivo a su misión diplomática y política en Montevideo.
Saraiva había llegado días antes al Uruguay como enviado del Imperio del Brasil, con el objetivo de presentar reclamos por supuestos abusos y daños sufridos por súbditos brasileños en territorio uruguayo, especialmente en zonas fronterizas.
La nota exigía reparaciones, castigos y garantías para los ciudadanos brasileños, en un contexto de fuerte inestabilidad interna del Uruguay, gobernado entonces por Atanasio de la Cruz Aguirre, del Partido Blanco.
Al mismo tiempo, el país enfrentaba la rebelión del general Venancio Flores, del Partido Colorado, quien contaba con apoyo de sectores argentinos y brasileños.
La misión Saraiva aumentó la presión diplomática y militar sobre el gobierno uruguayo, convirtiéndose en uno de los principales antecedentes de la intervención brasileña en Uruguay y, posteriormente, de la Guerra de la Triple Alianza.