El 20 de mayo de 1801. Joaquín del Pino asume el virreinato del Río de la Plata, en remplazo del marqués de Avilés.

El 20 de mayo de 1801, Joaquín del Pino y Rozas asumió oficialmente como virrey del Río de la Plata, sucediendo a Gabriel de Avilés y del Fierro, marqués de Avilés.
Fue el séptimo virrey del Río de la Plata y gobernó hasta su fallecimiento, ocurrido en junio de 1804.
Su administración se desarrolló en un contexto de tensiones fronterizas con Portugal y de creciente preocupación por la presencia británica en el Atlántico.
Durante su mandato impulsó medidas para fortalecer el comercio regional, regular las fronteras y reforzar las defensas de Buenos Aires y Montevideo.
Antes de llegar al virreinato, Joaquín del Pino ya contaba con una amplia trayectoria en América, habiéndose desempeñado como gobernador de Montevideo y de Chile.