El presidente Eusebio Ayala decreta la movilización de las clases de 20 a 35 años, con cuyo contingente se organizan batallones de infantería y escuadrones de caballería.

El 28 de mayo de 1922, en el marco del inicio de la Guerra Civil Paraguaya, el presidente Eusebio Ayala decretó la movilización general de ciudadanos.
La medida convocó a filas a los hombres de 20 a 35 años, con el objetivo de organizar rápidamente batallones de infantería y escuadrones de caballería para enfrentar a las fuerzas rebeldes.
La crisis se había desatado con la sublevación de tropas al mando del coronel Adolfo Chirife, con apoyo político de sectores vinculados a Eduardo Schaerer, que marchaban hacia Asunción.
Ante la debilidad inicial de las fuerzas leales y la adhesión de parte del ejército regular a la rebelión, el gobierno recurrió a la movilización ciudadana para defender la legalidad institucional.
Al día siguiente, la Liga de Obreros Marítimos ofreció un contingente de aproximadamente mil hombres, sumándose a la defensa del gobierno.
La movilización de mayo de 1922 fue una respuesta decisiva ante una de las crisis políticas y militares más graves del Paraguay de comienzos del siglo XX.