El 17 de junio de 1875. Jaime Sosa es destituido de su cargo de plenipotenciario y se desaprueba el Tratado de Límites y la Convención Adicional celebrado en el Brasil con la República Argentina.
El 17 de junio de 1875, el presidente paraguayo Juan Bautista Gill firmó el decreto por el cual destituyó al plenipotenciario Jaime Sosa Escalada y desaprobó formalmente el Tratado Sosa-Tejedor y su Convención Adicional.
El acuerdo había sido firmado en Río de Janeiro el 20 de mayo de 1875, entre Sosa Escalada y el canciller argentino Carlos Tejedor, en el complejo escenario diplomático posterior a la Guerra de la Triple Alianza.
El tratado generó una fuerte reacción en el gobierno paraguayo, ya que aceptaba amplias exigencias territoriales de la Argentina, incluyendo la cesión de territorios hasta el río Pilcomayo y la estratégica Villa Occidental, actual Villa Hayes.
El gobierno de Gill sostuvo que Jaime Sosa se había apartado de las instrucciones recibidas, comprometiendo derechos fundamentales de la República y afectando la dignidad nacional.
Sosa buscaba, a cambio de aquellas concesiones, obtener el compromiso argentino para gestionar el retiro definitivo de las tropas brasileñas que aún permanecían ocupando el Paraguay.
Sin embargo, al conocerse el pacto, el Imperio del Brasil reaccionó con dureza y presionó al gobierno paraguayo para repudiar el acuerdo.
La anulación del Tratado Sosa-Tejedor impidió la pérdida inmediata de Villa Occidental, territorio que años más tarde sería reconocido como paraguayo mediante el laudo arbitral del presidente estadounidense Rutherford B. Hayes, en 1878.
El rechazo del tratado obligó a reencauzar las negociaciones diplomáticas con la Argentina, proceso que posteriormente sería conducido por el canciller Facundo Machaín.
Finalmente, el 3 de febrero de 1876 se firmó el Tratado Machaín-Irigoyen, que estableció nuevas condiciones para la cuestión de límites y abrió el camino al arbitraje internacional sobre las zonas en disputa.
Este episodio quedó como uno de los momentos más tensos de la diplomacia paraguaya de posguerra y como un antecedente decisivo en la defensa territorial del Chaco paraguayo.