PortalGuarani.com
Inicio Nosotros Indice de Artes Visuales Indice de Literatura, Música y Ciencias TV Online Paraguay
Idioma:
Seguinos:
Colores de fondo:
CÉSAR ALONSO DE LAS HERAS


  MÁS QUE TÚ LO HE DESEADO (Poesías de CÉSAR ALONSO DE LAS HERAS)


MÁS QUE TÚ LO HE DESEADO (Poesías de CÉSAR ALONSO DE LAS HERAS)
MÁS QUE TÚ LO HE DESEADO
(1995)
Poesías de
R. P. CÉSAR ALONSO DE LAS HERAS
(Enlace con datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )

 .
"¡Yo no digo mi cantar sino a quien conmigo va!
Romance del Conde Amaldos
.
1
¡Es tan sutil, tan quebradiza / hebra fina, dorada, / el amor que te llevo / en las entrañas! / Si es tan fuerte el amor / como la muerte. / ¿Por qué no muero ya / para que ame / vívido para siempre?
2
Déjame estar contigo, / déjame / sólo un momento. / Quiero decirte / que te quiero. / Una vez más, / un susurro, un impulso: / ¡que te quiero! / Tú me dirás, / espero en vilo, / tú me dirás / que sí -mi anhelo- / Tú me dirás  ¡que sí  / y quedaremos / ya juntos para siempre. / Juntos en el amor / sin celos.
3
Acércate. / La hora de la aurora / es el momento / de emprender la jornada. / Tengo miedo: / tú lo sabes. / Deseo unirme a ti. / Te doy todo lo mío. / Tú me aportas / las grandes exigencias / de tu vida entregada / que me incita a ser más. / Los dos, con cuánto anhelo, / andaremos la jornada. / En la noche, el cansancio, / nos daremos la mano / para esperar tranquilos / la alborada.
4
Me voy, te llevo. / Tú quedas, me posees. / Unión incorporal, perenne. / Estar en otro sitio / y vivir siempre allí, / con la memoria enajenada / por la alegre corriente / del amor hacia ti.
5
Estás ahí, aquí, conmigo. / Estoy aquí, ahí, contigo. / Tú siempre. / Yo contigo. / ¡Qué dulcedumbre de presencia! / ¡Qué hálito sutil de cercanía!  
Aquí, ahí, / por siempre. / Estar aquí, ahí, contigo. / Estar ahí, aquí, conmigo / y dulcemente sentirlo.
6
Esta palabra amor; / y yedra. / ¡Qué misterio! / ¡Germen de vida / y prometida floración! / Y la insidiosa yedra oscurecida / que brota de tu seno / y sube y sube y te ahoga / sin fin. / ¡Amor, mata la yedra!
7
Cuánto dolor encarna esta agonía, / cuánto profundo abismo de tristeza. / Nunca sabrás por qué me muero solo: / nunca llegaste hasta mi puerta. / Y yo la abría ansioso, te invitaba / y tú pasabas, displicente, lejos.
Nunca sabrás por qué me muero solo. / Siempre tu andar de prisa, lejos. / Acumulando año tras año / las distancias, / de tu vacío muero.
8
Acércate ya a la puerta / mira y pasa. / Siempre la tengo abierta / y ya sabes que es tu casa. / Desde aquella tristeza / ¿para qué cerrarla?
9
Alzate de la tumba de la angustia: / ha pasado el invierno / y el amor primavera te convida / a gozar del buen tiempo. / Despójate del antifaz / que oculta tus sentimientos. / Surja la savia / que renueve el encuentro:
10
El camino que a ti me lleva / es duro y empinado. / Tú lo sabes. / No es fácil para mí / doblar la esquina de tanto impedimento. / Tú me trajiste al mar / y yo no puedo nadar / hasta tu puerto.
Por una rosa, un día, / que se abrió en el alba, / me destrozan los cardos / y un día y otro día.
/ Yo sigo porque siento / la atracción de tu ser que me convida / a ser tu compañero.
Ese camino, tu camino, adelántalo tú, primero.
11
¿Qué deseas de mí si ya me tienes? / ¿Qué fuerza en ti me dobla / a la atracción de tu mirada?  / ¡Ah! confundirme ya, no más, / ahora, / en ese mar de amor que me anonada! / Ser tú, / ya siempre.
12
Hecho de barro deleznable / el fuego me ha fraguado / y puedo / saciar tu sed, humilde cántaro. / Puedo / llenarme con fragancias / y perfumar tu carne. / Puedo / atesorar el vino / de lagares cerrados. / Puedo / conservar el amor de tu mirada / en el cuenco del alma / y derramar amor, / cuando rebose, / hacia vacíos cántaros.
13
Acógeme en el seno de tu amor, / allá, en el centro / inmaterial, ardiente / de vivencias recónditas, / apasionadamente. / Cierra en tus brazos ya / mis posibles ausencias. / Ah, no dejarte más / aunque me muera.
14
Yo recreo en mis ojos tu presencia. / Me deleita. / Y los cierro por dentro como un sueño. / Me sonríen. / Me aseguran que sí, / que estás conmigo siempre, / aunque en silencio.
15
Me desperté pensando en ti. / Llovía. / Y recogí unas gotas / que pendían / de aquel rosal que perfumó / las breves horas de los pocos días.
¡Dios quiera que esas gotas / hagan brotar otras rosas / que duren toda la vida!
16
En el patio llovía. / En el jardín llovía. / El viento me arañaba / la cara, / más agrio cada vez. / Llovía. / Y me cayó la tarde / sobre el jardín / y sobre el patio. / Y en mi melancolía / se introdujo la noche / espesa, fría. / Y se incrustó en mi alma, / sola, sin tu compañía. / ¡Qué larga es esta noche, / que dura todavía!
17
Tu ausencia convidaba / a mis desvíos. / Tu ausencia adormecía mis impulsos / y hallé la rosa que ofrecía / olorosa, el viandante. / Quise aspirar fragancias / exóticas / y me perdí. / Me hartó el perfume / de mórbidas esencias.
Vengo a pedirte / tu dulce, quieta, serena / presencia.
18
Estar, así, contigo, / en la penumbra de una tarde quieta. / Sosegado. / Decir tu nombre, / modelar tu nombre / y dejarlo en suspensos / en cada sílaba. / Gozar de tu presencia / en un suspiro sólo, / inconfundible.
19
¿Qué puedes ofrecerme / ya que así me convidas? / ¿Y cómo despegar las señales antiguas? / Me das tu vida entera y no la quiero. / Tu vida traspasada / de la ansiedad de vida / no me agrada. / Yo quiero ese minuto intenso, / aunque, mañana, / me dé vértigo el vacío. / Yo quiero... no sé si mi querer, / al fin, será no querer que me quieras, / que me dejas esclavo / de quererte. / O vivir el vacío esclavizado, / de la muerte.
20
Durante toda la noche / surgió de la fuente el agua, / surtidor de claridades. / Era en medio de la noche. / Toda el agua se esparcía; / el agua se derramaba / en un desierto infinito. / El sediento / suspiraba por falsos espejismos. / El agua, el agua fluía. / Alguna cierva anhelante / ha de abrevarse, un día.
21
De tu fuente fluían los suspiros. / Los ayes se perdían en hilillos sutiles / por el musgo del soto, / junto al sauce se iban. / El sauce, en su ramaje / producía la queja inacabada / de tu anhelo. / Yo lo oía. / Y quedaba distante, / distraído / en otra sinfonía.
22
Un día, no sé cómo, / todo fue sin querer. / Tal vez algún acaso. / Un día, / tal vez fuera un descuido. / -¿y si fuera queriendo?- / Un día, / -¡era tan frágil!- / Un día se cayó. / Bajé los ojos / y no quise mirarte. / Se cayó. / Y miré por el suelo / los menudos despojos.
23
Rompe el hilo de tu amarra / que te deja tendido / en la playa. / ¡Al mar, a la alta mar, / todo velamen desplegado al alba! / Con el viento alegre, / avanza, avanza. / Hasta dónde, no importa. / Por fin estarás solo / y en silencio el alma. / Libre para el deliquio / del amor que te llama.
24
Quédate ya conmigo, / no te alejes. / Me ha herido el corazón / tu larga ausencia. / Cura mi llaga, ahora, / dulcemente, / con demorada presencia.
25
¿Por qué cerrar el camino? / Quiero pasar adelante, / llegar hasta tu casa / y quedarme contigo. /¡Déjame que adelante / no lo impidas, / porque debo llegar. / Yo quiero estar contigo?
26
Sigue tu puerta cerrada. / Yo rondaré tu casa. / No llamaré a tu puerta. / No quiero que al abrirla / me la des en la cara.
Yo rondaré tu casa, / atisbaré; / y alguna vez, acaso, / podré verte / desde alguna ventana. / Alguna vez, espero, / me encenderá tu cara.
27
En este invierno frío y dolorido, / en que me hielo tristemente, / déjame entrar, / soy tu mendigo. / Atizaremos el fuego / que se quedó dormido / en la ceniza del tiempo. / Tengo frío. / Entre los dos, la llama, / al calentar el pan, / ahuyentará el olvido.
28
Era el atardecer. / Dulzura, paz, sosiego. / El silencio murmura. / Intimidad. / Fuera, ajetreo. / Así la vida fluye / en amor deseado. / La imagen de ti mismo / se agranda en el espejo, / que ilumina las horas.
Cumplido ya el deseo, / en el atardecer, / si tú conmigo, / quedo.
29
¡Amar a todos y quedar / tan solo! / Corazón desbordante. / Un pozo / mana a raudales / los tesoros / de amor inagotable / y ardoroso.
Indiferente, y a su vera, / mi desidia / se reseca. / ¡Tan distante el deseo, / y el amor tan cerca!
30
Quiero darte el amor / que me quema en las entrañas. / Mi vida para ti, / cuando despunte el alba / con la alondra. / Cuando caiga la tarde, / lentamente, / en silencio de pájaros, / y en la noche de estrellas. / Sí, todo yo para ti. / Yo sólo en plenitud de entrega / sin esperar ya nada / en recompensa.
31
Dame un abrazo largo / y silencioso. / Así podré seguir por el camino / solo, / aunque no cante el río. / Solo, / por el camino oscuro, largo, / solo, yo solo / con tu abrazo.
Entonces se deshelarán / los pájaros.
32
Estaba junto a ti, / todo mi ser tendido, / buscando tu sonrisa. / Siempre una noche aleve / te ocultaba a mi vista.
33
La tarde está quieta / con rizos de sol. / La tarde está quieta. / ¡Qué gusto los dos! / Mi alma está quieta: / reposa en amor. / ¡Qué bueno es amarte / y el rosal en flor! / El germen de vida / que tú cultivaste / me ha dado en silencio / un tallo gigante. / - ¡Al huerto, hortelano / que llegan hormigas / por ocultos silos / para hacerlo trizas! / - ¡Estoy a tu lado, / temeroso amigo! / - Ah, ya, siempre, siempre / quédate conmigo.
34
Estar aquí sentado / y esperar. / ¿Qué espero? / Tu presencia real, vivificante, / tu tierna compañía, / hecha más que de piel / de sintonía. / Así los dos unidos, / no sentir cómo el tiempo / se aleja de nosotros / y la flor se marchita. / Nos quedamos los dos / llenándonos de vida.
35
Como cierva sedienta / ¿correr y suspirar? / ¿Y siempre así el anhelo / descante? / ¡Ya no, ya nunca más! / Yo quiero ser. / Yo convertirme / en la corriente misma / que fluye de hontanar / y a las honduras vuelve. / Manando vuelve, / vuelve / sin parar.
36
Ya nunca más correr. / ¡Beber! / Estar ahí, / en la embriaguez de la corriente, / confundido en fluir. / Estar ya siendo para siempre / el mismo borbotar / sin fin.
37
¡Ah, cuándo será que pueda / llegar a conocerte / en la profunda esencia! / Percibir hasta el último suspiro / de la más fina punta / en el hondón más tierno / de tu alma. / Amarte, sí, amar tu yo, / y reconocerlo / en la dulce caricia de los ojos. / Descubrir tus caminos, / tus vivencias, / para alcanzar así tu ser entero / y engolfarme en tu amor / y allí perderme.
38
Ser tú, ser yo / y no saber ya / quién rige los destinos, / el telar del ensueño. / Quedar así transido / en una entrega que me da la vida. / La excitante aventura / por los mares y puertos. / Cada mañana henchida / de velamen de sedas. / Cada mañana / renovados misterios.
39
Hoy vengo a ti / vacío de mí mismo. / Nada tengo / y te doy esa nada. / Llena tú el hueco de mi ser. / Llénalo de tu vida. / Así me quedaré ya siempre / repleta el alma / de tu riqueza trascendida.
40
Estar en la quietud de la penumbra, / sentir el movimiento / sutil de cercanía / en aleteo diáfano. / Llegar y confundirse / y vivir el silencio de la vida.
41
Ser ya quietud de arrobamiento, / presencia perdurable. / Yo transido en el tiempo / y tú perenne / en fluir luminoso / de estrellas siempre nuevas. / En ti ya siempre / el abrazo que embriaga / y me conmueve.
42
Te estoy buscando, amor. / Te busco / y no te hallo. / ¿En dónde estás / que no te encuentro? / Quiero tenerte ya / más que en la piel mudable / en todo el entresijo / de tu ser misterioso, / apetecible. / Yo quiero el alma / desde el hondón de ti mismo. / Quiero fluirme en ti / entre riberas altas.
43
Esa corriente de amor / que dimana siempre en ti, / a veces soterrada, / para hacerse buscar, / yo la deseo / y me sumerjo / en anonadamiento / por su cauce escondido. / Licuarme en ti, / corriente quieta y abundosa, / en oscuro silencio / que me impulsa, / riendo en las praderas / con el sol luminoso.
44
Cuando toquen las doce / debes partir. / No importa la raigambre, / ni el gusto de seguir en la estacada, / de seguir en el sueño. / ¡Hay que partir! / Si amaneciera, / ya sería muy tarde. / Hay un lucero aleve. / Con la aurora / podrían sorprenderte. / Entonces vendrán todos los rayos / a clavarte, / y ya no nos veremos.
45
Para quien todo tuvo / y nada tiene, / ¿qué importa ya tener / ni el mundo entre sus manos? / La limpidez desnuda / brilla, / te posee y domina. / Rendido, / nadie te puede asir / más que tu alma. / ¡Si quieres, tú la das / al amor! / y cobras el aire / de la vida, / el de los altos álamos.
46
¡Qué misterioso es Amor! / te mandé carta cifrada, / y yo esperaba la tuya / allá en el fondo del alma. / ¿Por qué caminos torcidos / viene el amor? Es un hada / que con su tenue varita
/ te toca el hombro y te llama.
Es el amor misterioso / en una bella alborada / que me invita a la aventura / de una vida acompañada.
Los dos mirando a la vida, / con una nueva mirada, / los dos decirnos que sí, / cantando a nueva jornada.
47
Me han dicho, Amor, que hoy no estás, / que los desaires te aquejan, / que recibes a diario. / Yo porfío en la llamada / y ya ni siquiera contestas. / Aquí me quedo esperando / que quieras abrir la puerta. / Si me consumo en amor, / tuya será la pena.
48
Quiero que me juzguen loco, / quiero lunático ser. / Por el amor que te llevo / ¿qué me importa parecer?
Sin sol, sin luna, sin flores / aunque no encuentre rendija / estoy seguro que el sol / lo tengo dentro y rebrilla.
49
Quiero mirarme por dentro, / allá en el fondo del alma, / allí donde te presiento. / Quiero sentir tu mirada / velando sobre mi sueño, / con una caricia de alas. / Podré decirte te quiero / sin mentir en las palabras, / hecho ya tu prisionero, / bajo tus alas / despierto.
50
Yo me perdí en el desierto. / Ya sin pan y ya sin agua. / Sólo arena, siempre arena / calcinada.
/ Y de pronto lo vi, ágil, alegre. / - ¡Es él -corrí. / Pero pasaba. / - ¿A dónde vas? - le grité. / - Yo no me voy, yo vengo. / - ¡Yo creí que te marchabas! / ¡Tanto busqué tu encuentro! / - Vamos hasta el oasis. / - ¿Tan lejos? / Para andar ese camino / nada tengo. / - Si yo llevo en mi morral / siempre buen alimento: / pan y vino. En el oasis / bajo palmas comeremos. / Y yo le dije tan sólo: / - ¡Bueno!
51
El amor no busca el tiempo, / es amor de cada día. / El amor no retacea / y no hay metro que lo mida. / Puedo decir que te amo / si empeño toda la vida. / Cada momento es eterno / y goza el alma rendida, / al confundirse en abrazo / que más que abrazo es la vida / que pasa del uno al otro / en savia de amor fundida.
52
¿Qué pretendes de mí / con tu silencio? / Si también yo me callara / te morirías por dentro.  / Tú puedes darme un día / todo lo que yo anhelo. / Bastará con que me digas: / te quiero.
53
No tengo espinas en las manos; / acércate ya sin miedo. / Ni mis dedos son garfios / ni mis labios tienen veneno. / Guardas una congoja / que te taladra el cuerpo / ¿Por qué no me la cuentas, / y te diré mis versos? / Alégrate conmigo, vamos.  / Conozco el vino y el perfume / y la senda de los álamos / en senderos de lumbre, / cuando las hojas platean / tenues de escalofrío.
54
No tengo amor de vaivén. / Yo te abro sin que llames / y tú entras sin abrir. / Si te vas yo voy contigo; / si me quedo tú no vas / sin mí no puedes partir. / Y si alguna vez te escondes, / sé que mi voz te persigue. / Y tu presencia lejana / me estira en búsqueda ciega / que llena de luz mi alma. / Y si yo no te hago caso, / porque, a veces, soy así, / como sé que tú me quieres / sé que no has de partir, / esperando mansamente / que mi amor vuelva a surgir. / Tú me esperas anhelante / apoyado en el pretil de ese pozo de mi alma / hasta que vuelva a surgir.
55
- ¿A dónde vas tan de noche? / - Voy a casa del amado. / - ¿Tienes que hacerte un reproche? / - Sí, lo mucho que ha tardado. / - ¿Cómo vas con un barquito  / para esa gran travesía? / - Porque el amor es loquito / y aun a nado llegaría. / - ¿Cómo te atreves a tanto? / - Diré que estoy ya sin sueño, / sin vida, con mil quebrantos / y pues él es mi dueño / bien me guarde entre sus brazos, / - No temas, llega sin miedo, / no temas, ¡si te he llamado! / ya ves que te aguardo quedo.  / ¡Más que tú lo he deseado!.
.
Fuente: ANTOLOGÍA POÉTICA de
CÉSAR ALONSO DE LAS HERAS

COLECCION GRANDES POETAS PARAGUAYOS
© César Alonso de las Heras
© De esta edición: 1997, Editorial El Lector
Tapa: ROBERTO GOIRIZ
Armado: César W. Peralta Gaona
Tirada: 3.000 ejemplares
Hecho el depósito que marca la Ley 94
Impreso en el Paraguay
Asunción – Paraguay 1997
.
Visite la
GALERÍA DE LETRAS
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.
 



Compartir FB

 

Leyenda:
Solo en exposición en museos y galerías
Solo en exposición en la web
Colección privada o del Artista
Catalogado en libros en artes visuales o exposiciones realizadas
Venta directa
Obra Robada

Ver Perfil y otras Obras del Autor...


Sol de Oro S.A. - www.soldeorosa.com

Buscador PortalGuarani.com de Artistas y Autores Paraguayos
 
MONEDAS DEL PARAGUAY 1790 - 2011MITOS Y LEYENDAS DEL PARAGUAYMUSEO DEL HUMOR PARAGUAYOFILATELIA DEL PARAGUAYHISTORIA DEL PARAGUAYMUSEO VIRTUAL DE LA MUSICA PARAGUAYABILLETES DEL PARAGUAYBIBLIOTECA DEL PORTALGUARANI
MISIONES JESUÍTICAS EN PARAGUAYMÚSICA PARAGUAYAACADEMIA PARAGUAYA DE LA HISTORIA REPUBLICA DEL PARAGUAYCASA DEL LA INDEPENDENCIALA GUERRA DEL CHACOLITERATURA PARAGUAYAIDIOMA GUARANI

Portal Guarani © 2021
Oficina: Asunción Super Centro - Gral. Diaz entre 14 de Mayo y 15 de Agosto - Local 372, 2do. Piso
TeleFax.: 451-486 - Contacto: info@portalguarani.com
PortalGuarani.com en fuente oficial de informaciones e imágenes del Paraguay para Wikipedia.org
Asunción - Paraguay - Proyecto Desarollado por Apunto

Algunos Logros y Reconocimientos
- Portal Guarani, Es declarado de Interés Cultural Nacional
- Portal Guarani, Es declarado de Interés Cultural Municipal
- Portal Guarani, Doble Ganador del WSA