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HIPÓLITO SÁNCHEZ QUELL


  HISTORIA DE LAS RELACIONES ENTRE FRANCIA Y PARAGUAY, 1980 - HIPÓLITO SÁNCHEZ QUELL


HISTORIA DE LAS RELACIONES ENTRE FRANCIA Y PARAGUAY, 1980 - HIPÓLITO SÁNCHEZ QUELL

HISTORIA DE LAS RELACIONES ENTRE FRANCIA Y PARAGUAY

(DE NAPOLEON III Y SOLANO LOPEZ A DE GAULLE Y STROESSNER)

HIPÓLITO SÁNCHEZ QUELL

CASA AMÉRICA

Asunción – Paraguay

1980 (204 páginas)

 

 

 

 

BIOGRAFÍA DEL AUTOR

 

         El Dr. H. Sánchez Quell es Profesor Titular de Historia Diplomática del Paraguay en la Universidad Nacional de Asunción, cátedra que ejerció durante 25 años.

         Lleva publicados 17 libros sobre Historia, Sociología, Crítica, Viajes y Poesía.

         Fue Ministro de Relaciones Exteriores del Paraguay.

         También fue Embajador del Paraguay en México, Naciones Unidas, Río de Janeiro y París.

         Ha pronunciado conferencias sobre el Paraguay en La Sorbonne, Institut d' Hautes Etudes de l'Amerique Latine, Centre National du Commerce Exterieur y en otras 16 altas tribunas extranjeras.

         Inauguró en París la Plaza del Paraguay, en la intersección de la Avenue Foch con el Bois de Boulogne.

         El Gobierno francés le otorgó la condecoración de Comendador de la Legión de Honor. Posee además 12 condecoraciones.

         Actualmente es Director General de Archivos, Bibliotecas y Museos de la Nación y Presidente de la Academia Paraguaya de la Historia.

 

 

MISIÓN SOLANO LÓPEZ EN EUROPA

 

         Hendiendo las onduladas aguas del río, el buque "Independencia del Paraguay" zarpaba del puerto de Asunción el 12 de Junio de 1853 rumbo a Europa, llevando a bordo al General Francisco Solano López en carácter de Ministro Plenipotenciario en Misión Especial, enviado por el Presidente Carlos Antonio López ante las cortes de Londres, París, Turín, Vaticano y Madrid.

         ¿Cuál era el objeto de ese viaje?

         Las dos grandes preocupaciones de Don Carlos Antonio López eran el reconocimiento de la independencia del Paraguay y de la libre navegación de los ríos internacionales. La primera se había realizado el 14 de Mayo de 1811. Y la segunda había sido declarada por el Congreso de Viena en 1815.

         Buenos Aires era la salida obligada del Paraguay al mar. La oligarquía portuaria -la aristocracia vacuna, al decir de Rufino Blanco Fombona- oponía una tenaz resistencia tanto a lo uno como a lo otro. En efecto, consideraba absurdamente al Paraguay como una provincia argentina. Y dificultaba en toda forma la navegación y las gestiones aduaneras.

         Las potencias europeas, como Gran Bretaña, Francia y Cerdeña, tenían intereses políticos y financieros en los países del Río de la Plata. Con el fin de anular las exigencias políticas de Buenos Aires, el Presidente López consideró que para asegurar la independencia del Paraguay era necesario que ella fuese aceptada por las potencias europeas.

         Ya en 1843 Don Carlos Antonio López tenía esa preocupación. La prueba es la siguiente. Existe en el Archivo del Quai d'Orsay una nota del Presidente López, del 25 de Diciembre de 1850, en que recuerda al Gobierno francés que en nota del 28 de Agosto de 1843 le comunicaba la ratificación solemne de la Independencia del Paraguay, acompañando en copia legalizada el acta fundamental, y solicitando el reconocimiento de su independencia. Y agregaba que hasta entonces "no ha llegado a obtener ni un simple aviso de recibo de aquella nota y documentos adjuntos". Existe también un ejemplar del periódico "El Paraguayo Independiente", del 28 de Diciembre de 1850, que reproduce la segunda nota.

         Pero la persistencia de Don Carlos Antonio López logró su propósito. En efecto, en 1852 llegaba a Asunción, a bordo del "Locust", Charles Hotham, Ministro Plenipotenciario de la Gran Bretaña. Y poco después llegaron a bordo del "Flambard" los representantes de Francia y de Cerdeña, Chevalier Louis de Saint Georges y Chevalier Marcelo Cerruti, respectivamente. Los enviados extraordinarios reconocieron en nombre de sus gobiernos en forma solemne la independencia y la soberanía del Paraguay. El 4 de Enero de 1853 lo hizo Hotham en nombre de la Reina Victoria. El 28 de Febrero lo hicieron Cerruti en nombre del Rey Víctor Manuel II, Saint Georges en nombre del Emperador Napoleón III y Juan Pendleton en nombre de los Estados Unidos de América. Algunos días después, el 4 de Mayo de 1853, culminaron las negociaciones entre el Gobierno del Paraguay y dichos representantes diplomáticos con la firma de Tratados de Amistad, Comercio y Navegación.

         La firma de tan importantes tratados con las grandes potencias significó prácticamente la terminación del aislamiento del Paraguay.

         El Gobierno paraguayo -decía Don Carlos Antonio López en uno de sus Mensajes presidenciales- deseaba "atraer capitales, artesanos, hombres industriosos, agricultores inteligentes que extenderán y aumentarán la riqueza pública, porque todos encontrarán facilidad de adquirir en un país tan feraz y tan nuevo, todos tendrán seguridad de conservar y certeza de transmitir lo que hubiesen adquirido".

         El objeto del viaje del General Solano López a Europa era, pues, la misión especial de agradecer a cada una de las potencias el reconocimiento de la independencia del Paraguay, canjear los documentos de ratificación de los tratados firmados el 4 de Marzo de 1853, contratar técnicos y adquirir buques y maquinarias importantes para el progreso industrial del Paraguay.

         Existe un manuscrito inédito, titulado "Diario de viaje a Europa", escrito por el Teniente Rómulo Yegros (hijo del Presidente del primer Gobierno paraguayo, Teniente Coronel Fulgencio Yegros). El autor del interesante relato formó parte de la comitiva que acompañó al General Solano López en su viaje a los países de ultramar.

         Dicho trabajo comienza así: "El domingo 12 de Junio de 1853, a las 12 del día, se embarcó en la sumaca de guerra "Independencia del Paraguay" el Señor Brigadier y General en Jefe del Ejército Nacional Ciudadano Francisco Solano López, por orden del Excmo. Señor Presidente de la República Don Carlos Antonio López, en carácter de Enviado Extraordinario cerca de varios Gobiernos de Europa, llevando a su hermano Ángel Benigno López de Secretario y a Don Juan Andrés Gelly de Secretario privado; de Edecanes o Ayudantes al Señor Teniente Coronel de Infantería Don Vicente Barrios y a los Oficiales de Caballería el Capitán Don José María Aguiar y el Teniente Rómulo Yegros; y de escribiente al Alférez de Infantería Don Paulino Alén". Cuenta seguidamente que el buque "dio veintiún tiros de cañón y partimos, dándose los mismos tiros en la Plaza de Armas, y la Banda de Músicos del 1er. Batallón estuvo tocando en el puerto hasta perdernos de vista".

         Aunque el 18 amaneció una cerrazón muy grande, con fuerte viento sur, el 20 llegaron a Corrientes. El 21 amaneció hermoso, con viento norte. Todos bajaron para pasear por la ciudad, y a las 10 se reunieron para almorzar en una fonda. El 28 llegaron a la ciudad de Paraná. El 28 subieron la barranca del río Paraná, y visitaron el Convento de San Lorenzo. Ese mismo día llegaron a Rosario.

         El 7 de Julio salieron al Río de la Plata, y el 8 fondearon en el puerto de Buenos Aires, saludando a la plaza con veintiún tiros de cañón. Este estruendo despertó la curiosidad del pueblo porteño, y sus habitantes miraban desde sus balcones con anteojos de larga vista, viendo flamear al viento la bandera paraguaya. Subieron a bordo del buque "Independencia del Paraguay" para saludar al General Solano López, el Cónsul del Paraguay Ventura Decoud y oficiales de buques de Estados Unidos y Gran Bretaña surtos en la rada. Una vez desembarcado, el Enviado Extraordinario del Paraguay fue alojado en la casa de Doña Jacoba viuda de Achával, Calle Perú N° 8, confortable mansión, con sala tapizada, sofás de terciopelo y hermosos espejos. Buenos Aires por aquellos días era un hervidero de pasiones. Tropas de uno y otro bando se tiroteaban en los suburbios de la ciudad.

         El 2 de Agosto el buque zarpó rumbo a Europa. Hizo escalas en Montevideo, Río de Janeiro, Bahía, Pernambuco, Isla del Cabo Verde, Santa Cruz de Tenerife e isla Madeira, hasta llegar a Lisboa. De allí el navío se dirigió a Southampton, a donde arribó el 14 de Setiembre. De este puerto el diplomático paraguayo y su comitiva se dirigieron en ferrocarril a Londres.

         El publicista argentino Nicolás Calvo, en correspondencia enviada a un diario de Buenos Aires -y reproducida por Juan E. O'Leary-, decía: "Tenemos aquí al General López, Ministro Plenipotenciario del Paraguay, que pronto pasará a Paris. El general es un hombre distinguido en sus modales, dotado de una fisonomía inteligente y apacible, que gana la voluntad del que le trata. Su viaje a Europa es, a mi juicio, una garantía de prosperidad y un gaje de progreso y de mejora infalible para su patria. Observador, reservado y estudioso, se ve en sus acciones la preocupación del hombre seriamente contraído a llevar la aplicación de lo bueno y de lo útil que Europa presenta en provecho de su patria.

         El Paraguay, ofreciendo una estabilidad que, desgraciadamente, falta entre nosotros, llama ya la atención de la Europa comercial, y la emigración agrícola de que tanto necesitan estos países puede muy bien acordarle la preferencia, tanto más cuanto que es éste uno de los puntos a que el ilustrado General López contrae su preferente atención, y reuniendo, como reúne, a la capacidad personal los medios materiales y pecuniarios de desenvolver su plan, poco arriesgo al presagiar que una corriente de emigración europea no tardará en pronunciarse hacia el Paraguay".

         En Londres, el General Solano López y su comitiva se alojaron en el Mivart's Hotel, lujoso edificio, de cortinas de terciopelo, arañas de cristales, chimeneas de mármol y otras decoraciones de refinado gusto. Allí el Enviado Extraordinario fue visitado por Lord Clarendon, Ministro de Negocios Extranjeros de la Gran Bretaña. Algunos días después el diplomático paraguayo retribuyó la visita del Canciller británico. Y más tarde el General Solano López fue invitado a una recepción en el Castillo de Windsor, donde fue recibido por la Reina Victoria y su marido el Príncipe Alberto. En otra oportunidad el mismo fue invitado por la Reina a visitarla en su palacio de invierno, situado en la isla Wirth. Con frecuencia visitaba al General Solano López el Ing. Blyth, propietario de un astillero, para conversar sobre la construcción de un buque paraguayo. Por su parte, Don Juan Andrés Gelly mostró a un fabricante un tejido de caraguatá que trajo del Paraguay, habiéndole expresado dicho industrial que se trataba de un renglón de mucha importancia.

         El 16 de Diciembre, el Enviado Extraordinario del Paraguay y su comitiva se embarcaban para hacer la travesía del Canal de la Mancha rumbo a Boulogne-sur-Mer. De este puerto siguieron en ferrocarril a París, a donde llegaron el 17, seis meses después de haber partido de Asunción. Se instalaron en el Hotel du Prince, en la rue de Richelieu. La primera visita que recibieron fue la de Don Juan Machaín, paraguayo residente en la capital francesa.

         El "Diario" del Teniente Rómulo Yegros dice que "el 25 de Diciembre, aniversario de la Independencia del Paraguay, amaneció el día hermoso y dispuso el Señor General dar una comida a las 7 de la tarde", para lo cual se repartieron tarjetas de invitación a algunas personas destacadas. (Debemos aclarar que lo aseverado es un error histórico. La Revolución de la Independencia del Paraguay la hicieron los Capitanes Pedro Juan Caballero, Vicente Ignacio Iturbe, Juan Bautista Rivarola y otros patriotas el 14 de Mayo de 1811. La proclamación de dicha Independencia la hizo el Congreso el 12 de octubre de 1813. La ratificación de esa proclamación la hizo el Congreso el 25 de Noviembre de 1842, y un mes después, el 25 de Diciembre de 1842, se procedió en todos los pueblos y fuertes de la República al juramento de la Independencia).

         El General López y su comitiva asistieron en París a representaciones en el Teatro Italiano y en el Teatro Vaudeville. El 28 el Introductor de Diplomáticos fue a buscar al Enviado Extraordinario del Paraguay para llevarle al Palacio de las Tullerias. El General Solano López fue recibido por el Emperador Napoleón III en la puerta del Salón de Recepciones. En esa ocasión el monarca francés le invito a asistir a una función de gala en el Teatro de la Opera. Con motivo del nuevo año, el 1° de Enero de 1854 el diplomático paraguayo presentó sus parabienes al Emperador y a la Emperatriz Eugenia de Montijo. El 4 asistió a un baile en las Tullerías. El 8 el diplomático paraguayo alquiló una casa, 15, rue Fronchez, en el barrio de la Magdalena, y se mudó con toda su comitiva. Y el 12 hizo una visita al célebre cementerio del Pére Lachaise.

         "El Emperador -dice O'Leary- le invitó una vez a presenciar unas maniobras militares, brindándole el comando de las tropas, en medio del estupor de los presentes.

         López, sin afectación y sin embarazo alguno, agradeció aquella inusitada distinción, dando en el acto las órdenes correspondientes y haciendo desfilar batallones y regimientos en su presencia con singular acierto.

         Precisamente toda su cultura militar era francesa, estando bien interiorizado de los secretos de su táctica y de su estrategia.

         No podía, pues, tomarle de sorpresa aquel rasgo inesperado del Monarca.

         Por lo demás, en Paris, como en Londres, no perdió su tiempo en frivolidades, trabajando por allegar ventajas a su patria, procurando abrir mercados a nuestros productos, vincularnos a la banca europea y encaminar hacia nosotros una buena corriente de emigración.

         Y los resultados de sus gestiones fueron tan fecundos, que el Paraguay se vio pronto impulsado por un creciente progreso, en medio de una renovación completa".

         Un diario parisién de la época publicó una fotografía en que aparecen el General Solano López dirigiendo las maniobras y altos jefes del ejército francés escuchando atentamente sus órdenes.

         En una nota del General Francisco Solano López, existente en el Archivo del Quai d'Orsay y fechada en París el 17 de Julio de 1854, comunica al Ministro de Negocios Extranjeros M. Drouyn de Lhuys que el Congreso Nacional, reunido en Asunción el 14 de Marzo, ha reelegido Presidente de la República del Paraguay a Don Carlos Antonio López, y que éste "ha aceptado la elección sólo por el término de tres años (y no por diez), fundándose en su estado de salud".

         Otra nota del General Solano López dirigida al Canciller de Francia está fechada en Paris el 2 de Setiembre del mismo año. En ella, el Ministro del Paraguay le comunica que el buque "Tacuarí", construido en Gran Bretaña y procedente de Londres, llegará en dicho mes a Burdeos. Seguidamente, solicita el correspondiente permiso del Gobierno francés para "contratar 22 marineros franceses" que viajarán al Paraguay, y para "contratar los servicios de 2 Oficiales de la marina imperial que servirán de instructores en la República por el término de 1 año".

         Y en otra nota del 2 de Octubre el diplomático paraguayo agradece el otorgamiento de dichos permisos.

         La Legión de Honor, creada en 1802 por Napoleón I, es la más alta condecoración que se otorga por servicios sobresalientes prestados a Francia. El General López fue condecorado por Napoleón III con la Legión de Honor en el grado de Comendador. Así aparece en un grabado de la época, con la estrella de cinco puntas dobles, rodeada por una guirnalda verde de hojas de roble y laurel, pendiendo de su cuello con una cinta de muaré rojo. Solano López la llevó siempre muy cerca de su corazón.

         En nota del 9 de Noviembre, fechada en Burdeos, el General Solano López agradece al Canciller Drouyn de Lhuys la condecoración de Comendador de la Legión de Honor que le otorgara el Emperador Napoleón III. Expresa su "reconocimiento por esta graciosa distinción", su "más profunda e inalterable gratitud" y afirma que "no dejaré pasar ocasión de demostrar mi adhesión y mis vivas simpatías por el heroico pueblo francés".

         En este viaje, Solano López logró la ratificación de los Tratados de Amistad, Comercio y Navegación firmados con Gran Bretaña, Francia y Cerdeña, en la capital paraguaya, el 4 de Marzo de 1853. Las respectivas ratificaciones se canjearon en Londres el 2 de Noviembre de 1853, en Paris el 30 de Enero de 1854 y en Turín el 18 de Marzo del mismo año. Posteriormente, el diplomático paraguayo estuvo en el Vaticano y en Madrid.

         El 11 de Noviembre de 1854 emprendió Solano López, desde Burdeos, el viaje de retorno a su patria, en el buque de guerra "Tacuarí", construido en Gran Bretaña.

 

 

EL CONFLICTO DE LA COLONIA NUEVA BURDEOS

 

         A raíz del viaje del General Solano López a Europa, se realizaron los primeros nombramientos de representantes diplomáticos de países europeos en el Paraguay, así como de diplomáticos paraguayos en las principales capitales de Europa. No sólo se desarrollaron relaciones diplomáticas con Francia, Gran Bretaña, Vaticano, Prusia, Bélgica y Portugal, sino también un intenso intercambio comercial con muchas de esas naciones.

         Existen en el Archivo Nacional de Asunción, numerosos documentos que así lo atestiguan. Entre ellos, el decreto del Emperador Napoleón III, del 24 de Mayo de 1953, por el cual se designa al primer Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Francia en el Paraguay: M. Chevalier Le Moyne. Si bien éste fijó su sede en Buenos Aires y envió sus cartas credenciales sin haber llegado nunca a Asunción, se hizo cargo de la agencia consular de Francia el Conde Lucien de Brayer.

         "Durante la actuación de Brayer -dice Peter Schmitt-, sucedieron los conocidos hechos relacionados con la Colonia Nueva Burdeos, Solano López había firmado con el agente Antonio López, de Burdeos, un contrato para el envío al Paraguay de 800 a 900 agricultores franceses. De este número previsto sólo llegaron al Paraguay 400 colonos, que fueron instalados a 6 millas de la capital, en el Chaco, en la orilla derecha del río Paraguay, lugar donde con anterioridad había existido una reducción del Padre Antonio Amancio González y Escobar. (Dicho lugar fue denominándose sucesivamente Melodía, Amancio-cué, Nueva Burdeos, Villa Occidental y Villa Hayes). Bien pronto surgieron serias dificultades con los colonos, quienes afirmaron haber sido instalados en una región poco propicia para la agricultura, y haber recibido un trato poco adecuado de parte del Gobierno. En realidad, el poco adelanto alcanzado por dicha colonia se debió al incumplimiento del contrato firmado en Burdeos, pues los inmigrantes elegidos eran personas poco calificadas y, además, de los 400 que llegaron al Paraguay sólo 86 eran verdaderos agricultores. Diversos colonos se escaparon hacia el interior del Chaco, donde perdieron su vida, luchando con los indios o los animales salvajes. Otros, al huir fueron apresados, y para evitar un desbande, se estableció la pena de muerte para los fugitivos.

         Este conflicto, que produjo un intenso cambio de notas entre el Conde de Brayer que defendía a sus compatriotas y el Gobierno del Paraguay, fue comentado en la prensa americana y europea en forma muy amplia, y frecuentemente poco favorable para el Paraguay. El Gobierno disolvió la colonia; a los colonos se les condonó las deudas que tenían con el Gobierno y luego pudieron abandonar libremente el país. La mayoría se estableció en la Argentina. El Conde de Brayer dejó el Paraguay en Noviembre de 1856, para trasladarse a Puerto Rico. Sólo en el año 1858, bajo la actuación del nuevo Cónsul Brossard, se llegó a un acuerdo definitivo sobre este asunto: el Paraguay pagó 9.615 pesos, pero sin reconocer las exigencias del Gobierno francés".

         El segundo Ministro Plenipotenciario de Francia en el Paraguay fue M. Charles Lefevre de Becour. El decreto del Emperador Napoleón III, del 2 de Mayo de 1856, por el cual se efectúa dicho nombramiento, obra también en el Archivo Nacional de Asunción. El nuevo diplomático fijó su residencia en Paraná, capital de la Confederación Argentina. En Asunción, a Brayer sucedió el Cónsul Alfred de Brossard. Y a éste más tarde el Cónsul Conde Laurent Cochelet. En el Archivo del Quai d'Orsay existen varios volúmenes que contienen una copiosa correspondencia enviada por estos dos últimos a su Gobierno.

         En 1855, el Presidente Carlos Antonio López nombraba a M. Henri A. Laplace en carácter de Cónsul General del Paraguay en la capital francesa. Y en 1860 creaba la Legación del Paraguay en París, designando en carácter de Encargado de Negocios al conocido jurista argentino Dr. Carlos Calvo, autor de un tratado de "Derecho Internacional teórico y práctico". En 1864 fue reemplazado en dicho cargo por Don Cándido Bareiro. Y en 1868 sucedió a éste en igual carácter Don Gregorio Benites.

         Negros nubarrones amenazaban el horizonte internacional. Pronto estallaría la Guerra del 64, entre el Paraguay y la Triple Alianza (Brasil, Argentina y Uruguay). Y algún tiempo después se produciría la Guerra del 70, entre Francia y Prusia.

 

 

LA GUERRA DEL 64 Y LA GUERRA DEL 70

 

         El Paraguay resolvió designar un representante ante Napoleón III.

         En nota del 14 de Febrero de 1860, el Canciller del Paraguay Nicolás Vázquez comunicó a su colega el Ministro de Negocios Extranjeros de Francia que el Presidente Carlos Antonio López había designado Encargado de Negocios ante el Gobierno del Emperador Napoleón III al Dr. Carlos Calvo.

         Las importantes instrucciones entregadas por el Canciller paraguayo al primer representante en Francia expresaban, entre otras cosas, lo siguiente:

         "Es el deseo del Gobierno de la República que se dirija S. S. por el próximo paquete a vapor, que saldrá de la rada de Buenos Aires, a su destino.

         S. S. asegurará al Ministro de Negocios Extranjeros todo el interés que este gobierno pone en cultivar relaciones de amistad y buena inteligencia con el de S.M. el Emperador, y con este objeto ha resuelto acreditar a S. S. con el carácter de que le inviste.

         Será del deber de S. S. hacer publicaciones en la prensa europea y aún norteamericana. Esas publicaciones podrá hacer por medio de artículos generales sobre los tres objetos principales siguientes:

         1°) Instituciones políticas y la política de la República del Paraguay, su progreso, etc.

         2°) Intereses materiales, industria y comercio crecientes, y las causas que obstan a obtener mayores y más inmediatos resultados.

         3°) Las calumnias a las instituciones, a la administración y personales al Jefe Supremo del Estado.

         Artículos cortos, bien meditados, que exciten el interés y la curiosidad, apoyados en datos estadísticos prontos a publicarse, serán los más adecuados.

         El bienestar de todas las clases, y las numerosas construcciones de obras públicas y particulares, son una prueba del adelanto del país.

         El Gobierno de la República recomienda muy especialmente a S.S. los jóvenes educandos que mantiene en Europa, y espera que velará sobre ellos con un cuidado paternal".

         Copia de dicha nota y de las instrucciones se hallan en el Archivo Nacional de Asunción.

         En 1862, a la muerte de Don Carlos Antonio López, el Congreso Nacional eligió Presidente de la República del Paraguay al General Francisco Solano López.

         "Amenazados -dice Gregorio Benites- los países del Río de la Plata de una conflagración armada, con motivo de la actitud militar del Imperio del Brasil en los asuntos internos de la República Oriental, llegó a ser incompatible con los intereses primordiales del Paraguay la presencia de un ciudadano argentino al frente de la representación diplomática en Europa; por lo que el gobierno del Mariscal López dispuso dar sucesor a mi jefe de Legación, señor Calvo". En reemplazo de éste fue designado en 1864 Don Cándido Bareiro.

         "Después de algunos meses -agrega- de la llegada de Bareiro a París, y de hacerse cargo de la Legación de la República, el Presidente López le dió instrucciones para que me mandara en misión a Berlín, llevando al Rey de Prusia 6.000 libras de yerba-mate paraguaya, con que el Jefe de Estado del Paraguay retribuía el obsequio que le había hecho el Soberano prusiano por intermedio de su agente diplomático, Von Gulich. Además, el objeto de López era introducir, y hacer aceptar, si posible fuera, la yerba-mate paraguaya, como consumo en los ejércitos de Europa". Guillermo I de Prusia nombró de inmediato una comisión científica a fin de proceder al estudio químico del producto. El informe de la comisión fue muy favorable.

         De más está recalcar los inmensos beneficios que hubiese reportado al país la realización del proyecto, pues la yerba-mate, que constituye uno de los renglones más considerables de la producción paraguaya, habría encontrado así fuertes y permanentes mercados de colocación.

         Solano López quería ver al Paraguay engrandecido y potente, dotado de los adelantos técnicos con que contaban las naciones más prósperas y civilizadas. Sus progresistas iniciativas como consejero y colaborador del gobierno de su padre, y los proyectos que como Presidente comenzó a ejecutar, así lo demuestran.

         Atilio García Mellid aporta interesantes datos que revelan a Solano López como impulsor de nuestro comercio internacional.

         "Al Cónsul en París, M. Ludovico Tenré -dice-, le enviaba 1.500 libras de algodón como muestra para intentar su comercio con Europa. Para hacer conocer ese mismo producto en los mercados de Gran Bretaña se le remitían 13 fardos de algodón a la firma John Alfred Blyth. Otros 14 fardos de algodón, con destino a Amberes, se despachaban a nombre de M. Alfred du Graty, a quien unos días después se le designó Encargado de Negocios en Bruselas. Por primera vez llegaron remesas de algodón paraguayo a los puertos de Londres, Liverpool y El Havre.

         El Cónsul en Francia, favorablemente impresionado por las muestras recibidas, propuso recibir partidas de algodón paraguayo a compensar con tejidos franceses. Se interesó también por muestras de maderas y tabaco. Berges le remitió muestras de maderas y de sedas del Paraguay, para satisfacer un pedido de M. Anthony Gelot. El mismo Cónsul Tenré preparó una "Memoria" sobre el algodón paraguayo para presentarla al Ministerio de Comercio de Francia. La Cancillería paraguaya le envió muestras de tabaco, maderas y de otros productos para figurar en la Exposición Universal de París. A mediados de 1864, según informes de Tenré, el algodón paraguayo se cotizaba nominalmente en El Havre a 335 francos los 50 kilogramos.

         A fines de 1863 se consideraba con todo interés una propuesta de Mr. Thomas Emmolt, de Londres, que ofrecía una cotización de 24 "pences" la libra de algodón paraguayo. En Mayo de 1864, desde Buenos Aires, Egusquiza despachaba a la firma Bond y Schnepp, de Paris, cinco cajones con muestras de productos paraguayos.

         También se preocupaba López por abrir los mercados europeos al tabaco paraguayo, haciéndoles remesas de muestras a los representantes diplomáticos en el exterior. Al Encargado de Negocios en Bélgica y Prusia, Du Graty, se le seguían haciendo despachos de ese abundante producto del suelo paraguayo, todavía en Agosto de 1864. Los despachos eran hechos desde Buenos Aires, por el agente comercial, Egusquiza, quien en Abril de ese año remitió 60 fardos de tabaco, para tratar de introducirlo en los mercados de Holanda y de Alemania".

         Como la injerencia del Imperio del Brasil en los asuntos internos del Uruguay, protegiendo a una revolución local con fuerzas de tierra y mar, era ya real, "el Gobierno del Paraguay -dice Benites-, en previsión de lo que pudiera suceder, recomendó con urgencia a su agente diplomático, al despacharle para Europa, la compra y envío de los armamentos y buques de guerra de que precisaba para hacer respetar sus derechos. Al mismo tiempo le autorizó para que hiciera construir en los astilleros de Europa dos monitores acorazados de 1ª clase, capaces de abrirse paso en los ríos Paraná y Paraguay". Agrega que "para el cumplimiento de sus pedidos, le abrió un crédito ilimitado en la casa de los señores J. A. Blyth, agentes financieros del gobierno de la República en Europa". Y acusa a Bareiro de imperdonable negligencia, pues "algunas baterías de artillería de campaña y algunos miles de fusiles comprados en Francia y en Inglaterra, no fueron despachados oportunamente y permanecieron en los depósitos en Nantes, El Havre y Liverpool, con inmensos perjuicios para el Paraguay. Esos armamentos y su valor pagado fueron perdidos para el país".

         En 1864 comenzó la guerra entre el Paraguay y la Triple Alianza (Brasil, Argentina y Uruguay).

         Una nota de Don Cándido Bareiro, Encargado de Negocios del Paraguay, dirigida al Canciller Drouyn de Lhuys en fecha 18 de Septiembre de 1865, obra en el Archivo del Quai d'Orsay.     En ella le pide "proporcionar, a los jóvenes paraguayos Juan Duarte, Eduardo Estigarribia y Francisco Rivas todas las ventajas que ofrece Francia para la adquisición de conocimientos militares". Y ruega "autorizarme para hacerlos presentar a los exámenes que deben tener lugar próximamente con el objeto de su admisión en la Escuela Imperial de Saint-Cyr. Los tres pertenecen al ejército de línea del Paraguay, en el que se han conducido a satisfacción de sus superiores, del mismo modo que en Francia durante los años que han estado haciendo estudios preparatorios".

         En 1868 el Gobierno del Paraguay designó Encargado de Negocios en París a Don Gregorio Benites, quien había actuado como Secretario de Legación con los dos citados jefes de misión.

         El pueblo paraguayo, luchando heroicamente en defensa de su tierra, iba siendo acorralado por la Triple Alianza. La representación diplomática en Paris se encontraba aislada, casi sin noticias. Cuando Benites presentó sus credenciales, "procedí -dice- a la venta de los lujosos muebles y carruajes de la Legación, a fin de obtener los recursos necesarios para sufragar los gastos de representación y servicios de la República. Alquilé una casa modesta en 3.000 francos al año en 11, Boulevard Malesherbes, en lugar de la que tenía la Legación en 97, Avenue des Champs Elisées, en 10.000 francos de alquiler anual".

         Informado que agentes de los gobiernos de Argentina y Brasil, en los puertos de Marsella y Burdeos, hacían enrolamientos de súbditos franceses, italianos, suizos y españoles, enviándoles constantemente a los ejércitos aliados que invadían el territorio del Paraguay, Benites remitió una nota al Canciller francés Marqués de Moustier. Explicaba allí cómo se procedía con los "enganchados" y cómo ese enrolamiento, además de ser una violación flagrante a la neutralidad, redundaba en perjuicio directo de Europa misma, cuyas transacciones comerciales estaban sufriendo considerablemente a consecuencia de la prolongación de la guerra. Y terminaba expresando que esperaba de la alta justicia del Gobierno francés la gestión que estimase más conveniente para impedir que continuase tal irregularidad.

         Por cada correo que llegaba del Río de la Plata se recibía en Europa la noticia de que, tanto la prensa diaria como la opinión pública en los países aliados, clamaban incesantemente por la conclusión de la guerra por medio de una paz honrosa con el Paraguay, que seguía defendiendo su causa con la perseverancia y heroísmo que causaban la admiración del mundo.

         En vista de ese clamor público, los gobiernos de Estados Unidos, Gran Bretaña, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y otros ofrecieron su respectiva mediación amistosa a los beligerantes, con el fin de llevar la guerra a una conclusión satisfactoria.

         Pero la intransigencia demostrada por los gobiernos aliados hacía imposible el retorno a la paz.

         En una recepción en el Palacio de las Tullerías, el Emperador Napoleón III, dando la mano al representante paraguayo, le expresó:

         'Quelle belle défense fait votre pays! Ilya deux ans qu'il lutte, n'est cepas?' (Qué bella defensa hace su país! Hace dos años que pelea, no es verdad?). Benites con toda cortesía le contestó que ya hacía cuatro años que sostenía la lucha. A lo que el monarca manifestó su visible admiración.

         Algún tiempo después, el Encargado de Negocios del Paraguay solicitó una audiencia del Emperador Napoleón III. Este le recibió en el Palacio de Saint Cloud, residencia de verano de la Corte.

         Resulta interesante resumir lo que allí dijeron.

         "Hice a mi augusto interlocutor -dice Benites- una exposición sucinta de la situación real y de las peripecias de la guerra, de las miras tradicionales con que la proseguían el Imperio del Brasil y sus aliados, los peligrosos y funestos resultados que podría tener, no sólo para el Paraguay, sino también para todos los países del Río de la Plata, el triunfo definitivo de las armas aliadas, con la destrucción del Paraguay, que luchaba con desesperación por conservar su independencia e integridad, a la vez que la libertad de navegación de sus ríos, de que dependía su existencia política como nación soberana.

         Le expresé varias otras consideraciones de interés americano, ligado estrechamente con los de la misma Francia en América del Sur; y que con el objeto de servir esos intereses solidarios y evitar el desastroso resultado de la guerra, iba a pedirle a nombre de la nación paraguaya, que tenía el honor de representar en su corte, quisiera interesarse por su suerte, ofreciendo sus buenos oficios a las partes beligerantes, a fin de poner término a una lucha de exterminio de un pueblo amigo de Francia.

         Llamé la atención del Emperador sobre los motivos de humanidad, de libertad y de civilización que podría invocar la generosa Francia, al ofrecer e imponer, si fuera necesario, su mediación, con el noble propósito de cortar una guerra que, a medida que se prolongaba, iba degenerando en la más espantosa carnicería humana. Que Francia podría dar ese paso de acuerdo con los Estados Unidos, cuyo gobierno estaba dispuesto a combinar sus esfuerzos con los de Francia al objeto indicado".

         En efecto, el diplomático paraguayo acababa de realizar un viaje a Washington, habiendo conversado personalmente con el Presidente de los Estados Unidos General Ulises Grant quien le dió gustoso su aquiescencia para combinar con Francia un ofrecimiento de mediación colectiva. Esta última noticia agradó sobremanera al Emperador, quien aseguró que daría inmediatamente instrucciones al Ministro francés en Washington, M. Berthemy, para que se pusiera de acuerdo con el gobierno de los Estados Unidos, en el sentido de concertar una acción diplomática tendiente a poner término a la guerra del Paraguay.

         "En el curso de la extensa conferencia que me acordó el monarca francés -agrega Benites-, me expresó con reiteración el interés que tenía por la causa del Paraguay; me dijo, con franqueza, que el Mariscal López, en lucha contra un enemigo personal de su familia, tenía toda su adhesión".

         Napoleón III se refería a Gastón de Orleans, Conde d'Eu, a quien su suegro el Emperador Pedro II del Brasil había designado General en Jefe de las fuerzas brasileñas que combatían contra el Paraguay. Gastón de Orleans, esposo de la heredera del trono imperial del Brasil, era nieto del ex-Rey de Francia Luis Felipe, rival de Napoleón, y cuyos herederos representaban al partido político Orleanista, numeroso y bastante fuerte, por la calidad y las condiciones sociales de sus elementos constitutivos.

         La audiencia de Saint Cloud terminó con este encargo de Napoleón III: "Si usted escribe a López dígale, a mi nombre, que no sólo simpatizo con la causa que defiende, sino que hago votos por su triunfo".

         Pero, fatalmente, era demasiado tarde. El pueblo paraguayo había llegado al último extremo del extremismo, y el Presidente López, no pudiendo ya sostener con éxito la lucha armada, habiéndose aniquilado sus fuerzas en los últimos combates, se dirigía hacia las impenetrables selvas del noreste, a fin de hacer de ellas sus últimos medios de defensa. Y así, con la espada en la mano y el nombre de la patria en los labios, fue inmolado en Cerro-Corá el 1° de Marzo de 1870.

         Su antiguo amigo de los días luminosos de Paris, también tenía su signo marcado. Ante las protestas francesas, el Rey de Prusia Guillermo I obligó a uno de sus primos a renunciar al trono de España. Pero Napoleón III exigió la seguridad de que la candidatura no sería nuevamente propuesta. El Primer Ministro, Príncipe Otto de Bismarck, substituyó la respuesta correcta del Rey de Prusia por otra redactada en términos violentos (telegrama de Ems), y desencadenó en los dos países una ola de belicismo. El 19 de Julio de 1870, Francia declaró la guerra a Prusia. Para intervenir en la guerra, el ejército francés se encontraba mal equipado y peor dirigido. El Emperador y sus tropas fueron cercados y tuvieron que capitular, el 2 de Septiembre de 1870. En París, el descontento popular provocó la proclamación de la Tercera República.

 

 

 

DE GAULLE VIAJA AL PARAGUAY

 

         La historia de Francia es una interminable concatenación de acontecimientos memorables. Desde Carlos Martel deteniendo en Poitiers la invasión musulmana hasta Carlomagno, el señor en su época de todo el Occidente cristiano. Desde el régimen feudal hasta San Luis, príncipe cristiano ejemplar, amante de la paz, caritativo y piadoso, bajo cuyo reinado la Universidad de París alcanzó su máximo esplendor. Desde Godofredo de Bouillón conquistando Jerusalén hasta la derrota de la escuadra inglesa en la Rochela. Desde la victoria y martirio de Juana de Arco hasta Francisco I, protector de los artistas. Desde Enrique IV, que por el Edicto de Nantes concedía una amplia tolerancia a los protestantes, hasta Richelieu, que extendió a Francia desde el Rhin hasta los Pirineos. Desde Luis XIV y su suntuosa corte de Versalles hasta el discurso incendiario de Camilo Desmoulins y la toma de la Bastilla. Desde la guillotina de Robespierre hasta las conquistas de Napoleón. Desde el nacimiento de la gran industria hasta las teorías socialistas de Saint-Simón, Fourier y Louis Blanc. Desde Napoleón III hasta la Tercera República. Desde el asunto Dreyfus hasta la brillante labor parlamentaria de Jean Jaurés. Desde la Primera Guerra Mundial hasta la Segunda.

         Y así llegamos a la época del General Charles de Gaulle. Desde su célebre llamamiento en la BBC de Londres hasta la Resistencia y la Liberación. Cuando fue designado Presidente Provisorio de la República, comenzó para Francia una nueva etapa. La preocupación del estadista fue terminar con la atomización política, los excesos del parlamentarismo y la era del colonialismo. Somete a la aprobación del pueblo un proyecto de nueva Constitución y obtiene el 80% de los votos. Poco después triunfa en las elecciones parlamentarias su partido, "Unión para la Nueva República". Al mes siguiente es electo Presidente de la República por el 80 % de los votos. Otorga la independencia a Argelia dentro de la cooperación con Francia y el pueblo aprueba su política por el 90 % de los votos. Propone al país suprimir el intermediario llamado Colegio Electoral y que el Presidente de la República sea elegido directamente por sufragio universal; el pueblo aprueba su propuesta por el 60% de los votos. Y realiza una obra de expansión económica, de mayor justicia social y de robustecimiento del prestigio internacional de Francia.

         En el Paraguay, el General Alfredo Stroessner obtiene en las elecciones presidenciales el 80 % de los votos, otorgados por el "Partido Colorado", que es el mayoritario, y por gente independiente.

         Ambos gobernantes deseaban conocer el intercambio económico existente entre los dos países. Ello mostraría cuáles eran las necesidades y cuáles las soluciones recíprocas.

         ¿Qué exporta el Paraguay a Francia?

         Tabaco

         Café

         Esencia de Petit Grain

         Pieles y cueros

         Algodón

         Grasas y aceites animales y vegetales

         Materias primas para peletería

         Extracto de quebracho para curtir

         Desechos de huesos y cuernos

         Carne y sub-productos

         Preparación de carne conservada y congelada.

 

         ¿Qué exporta Francia al Paraguay?

         Bebidas, líquidos alcohólicos

         Automóviles, tractores, bicicletas

         Aceites esenciales y resinosos

         Productos de perfumería

         Máquinas y equipos mecánicos

         Cristalería y objetos de vidrio

         Máquinas y aparatos eléctricos

         Materias plásticas y resinas artificiales

         Productos farmacéuticos

         Productos de curtido y materias colorantes

         Caucho natural o sintético

         Productos químicos inorgánicos y orgánicos

         Aluminio.

 

         Para estrechar los vínculos, el primer paso de los Presidentes De Gaulle y Stroessner debía ser facilitar las importaciones tradicionales de ambos países, promover una diversificación de su comercio recíproco y suministrar bienes de capital e inversiones de capital francés.

         La Segunda Guerra Mundial había provocado una prolongada pausa en las relaciones franco-paraguayas, que sólo lograron recuperar nuevamente su ritmo hacia 1957 con las sucesivas visitas de varios parlamentarios y de un Ministro francés. En efecto, en 1958, el Sr. Louis Jacquinot, Ministro de Estado, llevó al General Stroessner un vibrante mensaje de amistad del General De Gaulle.

         En las organizaciones internacionales, donde el Paraguay representa un importante papel, especialmente en las Naciones Unidas, la delegación paraguaya vota a menudo con la representación francesa, dando así un ejemplo de solidaridad occidental y una prueba muy valiosa de su amistad generosa y fiel.

         Pero los dos países comprenden que la amistad florece con la cooperación, sobre todo con la cooperación cultural. La enseñanza del idioma francés, que la guerra había frenado, se reanuda, especialmente merced a la obra de la Alianza Francesa, de las congregaciones religiosas paraguayas de origen francés (Padres de Betharram, Hijas de la Caridad, Hermanas Azules de Castres, Religiosas del Buen Pastor, de la Asunción y de la Inmaculada Concepción) y de los religiosos franceses residentes en el país, cuyos esfuerzos son activa e inteligentemente apoyados por las autoridades nacionales y la Universidad Nacional.

         Todo el mundo sabe hoy en día que el francés, sin dejar de ser la lengua de la cultura, es también una lengua "utilitaria", lengua del Mercado Común Europeo, lengua de una parte importante de África, de Asia y de América.

         Paralelamente con esta enseñanza del francés se desarrollan los intercambios culturales: los candidatos a becas de estudios o de perfeccionamiento son cada vez más numerosos. Veinte becarios paraguayos se encuentran estudiando en Francia.

         Los Presidentes De Gaulle y Stroessner firmaron un Acuerdo Comercial y un Convenio de Intercambio Cultural entre Francia y Paraguay.

         El Presidente De Gaulle era un profundo conocedor de la historia universal y estaba al día con la marcha de los acontecimientos mundiales.

         Cierta vez invitó a un grupo de Embajadores latinoamericanos a una cacería de faisanes en los montes de Rambouillet, seguida de un almuerzo en el castillo. En esa ocasión, en el transcurso del almuerzo, dirigióse al Embajador Sánchez Quell diciéndole:

         "Qué bien est le Paraguay maintenant!" (Qué bien está el Paraguay ahora!).

         El Embajador le contestó: "Il serait interessant, Monsieur le President, que vous pouviez constater sur place" (Qué interesante sería, Señor Presidente, si Ud. pudiese ir a constatarlo en el terreno).

         "C'est posible (Es posible) contestó con cierto desgano el General.

         Rubricando, dijo el Embajador: "Ecoutez ce que disait Ortega y Gasset: c'est posible mais peut probable" (Mire que Ortega y Gasset decía: es posible pero poco probable).

         "Mais non, dans ce cas c'est posible et tres probable" (Pero no, en este caso es posible y muy probable) contestó con énfasis el ilustre estadista.

         Esa misma tarde, de regreso de Rambouillet a París, el Embajador cablegrafió de inmediato a su Gobierno comunicando la grata nueva.

         Así nació la idea del viaje del General De Gaulle al Paraguay. Y el hombre de la Resistencia y de la Reconstrucción cumplió su promesa.

         En efecto, algún tiempo después, el 6 de Octubre de 1964, el "Caravelle" presidencial aterrizaba con él a bordo en el Aeropuerto de Asunción, donde le esperaba el Presidente Stroessner.

         Los diarios paraguayos anunciaron el acontecimiento con grandes titulares. "Hoy llega el Soldado de la Libertad" decía uno. "Representa más de un cuarto de siglo de la historia de Francia" comentaba otro. "Es la primera vez que un Jefe de Estado francés nos visita" expresaba un tercero. Y un cuarto agregaba: "Nos visita el primer hombre de Estado de Occidente".

         Mientras "La Marsellesa" y el Himno Paraguayo esparcían sus vibrantes sones, los dos gobernantes se abrazaban y estallaban los vítores de la multitud, las dos banderas de franjas roja, blanca y azul -vertical la una y horizontal la otra- se agitaban y se estiraban al viento como queriendo besarse.

         Y así fue cómo, 111 años después, Charles de Gaulle retribuía la visita de Solano López.

 

 

 

FUENTES CONSULTADAS

 

ARCHIVOS NACIONALES, París.

ARCHIVO DEL QUAI D'ORSAY, París.

ARCHIVO NACIONAL, Asunción.

ARCHIVO DE LA CANCILLERIA NACIONAL, Asunción.

ARCHIVO DEL AUTOR (actuaciones en México, Naciones Unidas, Cancillería Nacional, Río de Janeiro y París).

DIONISIO GONZALEZ TORRES - Boticas de la Colonia. Casa América, Asunción, 1979.

GASTON ASTRE - La vie de Benjamín Balansá, botaniste explorateur. Les Freres Douladoure, Toulouse, 1947.

NATALICIO GONZALEZ - Los poetas del Paraguay. Revista "Guarania", N° 2, Asunción, 1948.

TENIENTE ROMULO YEGROS - Diario de viaje a Europa (manuscrito inédito).

JUAN E. O'LEARY - El Mariscal Solano López. Imprenta de Félix Moliner, Madrid, 1925.

PETER SCHMITT - Las relaciones diplomáticas entre el Paraguay y las potencias europeas. Revista "Historia Paraguaya", Vol. 3, Asunción, 1958.

GREGORIO BENITES - Anales Diplomáticos y Militares de la Guerra del Paraguay. Imprenta de Muñoz Hnos., Asunción, 1906.

ATILIO GARCIA MELLID - Proceso a los falsificadores de la Historia del Paraguay. Imprenta López, Buenos Aires, 1963.

RUBENS FERREIRA DE MELLO - Tratado de Derecho Diplomático. Instituto "Francisco de Vitoria", Madrid, 1953.

JAIME BESTARD - La ciudad florida. Talleres Gráficos Fanetti, Buenos Aires, 1951.

 

 

 

INDICE

 

Biografía del autor

Buceando en los archivos de París

Contactos científicos y culturales

Misión Solano López en Europa

El conflicto de la colonia Nueva Burdeos

La Guerra del 64 y la Guerra del 70

Del 70 al 900

Comienza el nuevo siglo

La Primera Guerra Mundíal

Del 18 al 39

La Segunda Guerra Mundial

Del 45 al 60

 

ITINERARIO AMERICANO

Actuación en México

Fugaz estada en Naciones Unidas

La defensa del Derecho de Asilo

La marcha hacia el Este

Instrucciones cumplidas en Río de Janeiro

Tareas culturales, económicas y sociales

 

111 AÑOS DESPUES

Diversas actividades en París

Dos grandes proyectos truncos

De Gaulle viaja al Paraguay

 

ILUSTRACIONES

El General Solano López dirigiendo en París las maniobras del Ejército francés

La Plaza del Paraguay en París, en la intersección de la Avenue Foch con el Bois de Boulogne

El Castillo de Rambouillet, donde quedó concertada la visita del Presidente Charles de Gaulle al Paraguay

El Presidente Charles de Gaulle visita en Asunción al Presidente Alfredo Stroessner

 

ANEXOS

Inauguración de la Plaza del Paraguay

Condecoraciones en la Maison de l'Amerique Latine

Convenio de Intercambio Cultural

Acuerdo Comercial

 

FUENTES CONSULTADAS

INDICE

 

 

 

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Busto del Mariscal Francisco Solano López

Gentileza: Jorge Rubiani

 




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HISTORIA DEL PARAGUAY (LIBROS, COMPILACIONES, ENSAYOS)
REPÚBLICA
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