OFELIA ECHAGÜE VERA DE KUNOS
HOMENAJE EN EL 177 ANIVERSARIO
DE LA
INDEPENDENCIA PARAGUAYA
ASUNCIÓN - MAYO 1988
EMBAJADA DEL BRASIL
CENTRO DE ESTUDOS BRASILEIROS
ALGUNAS PALABRAS
Hay artistas que tienen el destino de las estrellas fugaces: brillan con intenso fulgor y se van enseguida.
OFELIA ECHAGÜE VERA DE KUNOS -estrella brillante- fue una de esas artistas. No nos toca a nosotros considerar las causas de tal destino, que, no obstante, no impidió que ella fuera olvidada.
En que pese a su trayectoria artística en las artes paraguayas ella demostró, desde el inicio de su actividad de pintora, poseer invulgares calidades artísticas, constituyéndose, en una de las primeras afirmaciones de la presencia femenina en las artes paraguayas. Los trabajos aquí expuestos hablan mejor que las palabras de su talento y constituyen una prueba convincente de su estatura de artista.
Este homenaje que presentamos a la pintora coincide con nuestro homenaje a la luminosa fecha de la proclamación de la independencia del Paraguay. Creemos que no podríamos conmemorar más lindamente estos dos acontecimientos caros al Arte y a la Historia.
Vayan los mejores agradecimientos del Centro de Estudos Brasileiros a las personas que gentilmente colaboraron rara la realización de esta muestra prestándonos obras de Ofelia Echagüe Vera de Kunos: Dr. Ramiro Echagüe Sisul y Señora; Sr. Gerónimo Echagüe Sisul y Señora; Sra. Olga Blinder de Schwartzmann, Sr. Ramón Abelardo Villalba, Sra. Nimia Sosa de Pereira. Sin su buena voluntad y comprensión no nos hubiera sido posible realizar esta exposición de una de las primeras artistas modernas paraguayas.
A continuación dejamos a Doña Josefina Plá la presentación de la artista Ofelia Echagüe Vera de Kunos.
Asunción, Mayo 1988
LIVIO ABRAMO

PRESENTACIÓN
JOSEFINA PLÁ
Esta muestra póstuma es un homenaje, entiendo así, que se rinde a Ofelia Echagüe Vera. Si es un homenaje en efecto, quiero decir que ese homenaje se lo debíamos hace años, aunque las circunstancias no hayan sido en ese mismo tiempo las más propicias para hacerlo. Tal vea pudo pensarse en un homenaje dos o tres años atrás, cuando aún vivía, y se ilusionaba con reanudar su carrera, interrumpida tan lastimosamente en la mejor edad de la artista.
Yo asistí a la primera exposición de Ofelia en 1946, a su regreso de Buenos Aires y Montevideo, adonde fue becada en 1940. La admiré y la quise, no solamente por sus valores como pintora, por su honestidad artística, su dedicación. La admiré por la serena sencillez con que aquella mujer menuda y exacta en el beber, rompía con lobos los prejuicios, preconceptos y escrúpulos pacatos que durante tanto tiempo hicieron de la pintura femenina en nuestro medio cuestión de adorno social y motivo de trivial ostentación. Pero su primera exposición fue también la última.
Todos sabemos cómo su carrera se vio tronchaba y nunca pudimos conocer a la artista que llevaba en si todas las posibilidades de una pintura robusta, honraba y contemporánea. Sin embargo, tuvo el don, o el privilegio, de que aún en el obligado silencio, en la forzaba parálisis de su creatividad no la olvidáramos; la tuviéramos siempre presente, y preguntáramos por su pintura como se pregunta por un amigo que desaparece, pero que está en alguna parte, vivo, y del que se espera verlo de pronto regresar.
Regresó, sí; tan tarde, ya!... pero si Ofelia no pudo dar de sí como pintora cuanto podía haber dado, en esos años, había dado ya de si algo inapreciable y que nadie le puede arrebatar. El lugar ejemplar que ya señalé al principio. Haber sido la primera mujer que realizó una exposición individual y dio nivel señero a la pintura de pincel femenino, en su país.
Con esto sólo, repito, basta para asegurar a Ofelia un lugar que nadie podrá quitarle en la crónica de nuestras artes plásticas. Es cierto que ya para la fecha de esa exposición estaban preparándose para surgir otras generaciones femeninas; aquellas que hoy se cuentan entre los más firmes pilares en nuestra plástica, y que formaron, luego en el grupo que actualizó nuestra pintura (algunas de ellas inclusive fueron alumnas suyas de dibujo en el Ateneo Paraguayo) pero me animo decir que sin el ejemplo dado por Ofelia en esa muestra, quizás la aparición pública de estas generaciones habría sufrido alguna demora. Les habría representado más esfuerzo romper la ligazón de los prejuicios y la cadena de los escrúpulos sociales. Y es ése el lugar pionero y valiente que reconocemos, por encima de todo, en Ofelia.
Y con nosotros, que pasamos, seguirá reconociéndolo la crónica del arte paraguayo que esperamos que continúe su carrera esperanzadora, señalaba ya por más de un hecho internacional descollante. Creo que no podría terminar estas palabras de otra manera que formulando mis votos porque la mujer paraguaya, que tan brillante trayectoria viene realizando en las artes plásticas, siga el camino de que fue pionera sencilla, modesta y valiosa, Ofelia Echagüe Vera.

Exposición Homenaje a OFELIA EHAGÜE,
en el CCPA - Centro Cultural Paraguayo Americano - Año 2010
LA ARTISTA
OFELIA ECHAGÜE VERA DE KUNOS - nació en 1904 en Asunción. Cursó, de joven estudios en la «Academia de Bellas Artes», en Buenos Aires, bajo la orientación del conocido artista Emilio Centurión. Regresó al Paraguay en 1946 y ese mismo año realizó una muestra de pintura individual, quizás la primera realizada por una artista de sexo femenino en el Paraguay. En esa época organizó un taller de pintura en donde se dedicó a la enseñanza artística.
El regreso de Ofelia a Asunción fue importante: significó la presencia femenina en el campo de la creación artística. Su arte, derivada del neorrealismo significó el aporte de sólidos aportes estructurales y expresivos al arte paraguayo.
Además de haber participado en muestras de arte en Buenos Aires y Asunción, así como del movimiento artístico naciente en Paraguay, Ofelia Echagüe Vera de Kunos tiene obras suyas en el Museo Nacional de Bellas Artes de Asunción y varias colecciones particulares de su ciudad natal.
Participó de la representación del Paraguay a la II Bienal de Arte Moderno de São Paulo, Brasil; en la II Bienal Hispano-Americana de Caracas además de haber participado de varios salones de arte de Asunción. Ofelia contribuyó de manera positiva a la formación de nuevos artistas paraguayos, y por el sólido valor estético de su obra pictórica puede ser considerada como uno de los principales valores artísticos del arte de las primeras décadas en este país.
Fuente:
EPOCA - PERIÓDICO ESTUDIANTIL LIBRE
DIRECTOR:
PEDRO GAMARRA DOLDÁN
JEFE DE REDACCIÓN: EMILIO PÉREZ CHÁVES
ADVERTENCIA: El presente trabajo, organizado por EPOCA, que consiste en un breve panorama cultural, se guió en el proceso selectivo, por dos consideraciones importantes:
Ilustró la tapa:
JOSÉ ANTONIO PRATT MAYANS