LA HONRA
Hoy Señor
me siento como un labriego
en tu tierra fértil,
me siento como una semilla más
que debemos sembrar
para cosechar paz y alegría.
Nos vendrán
tiempos difíciles,
es cierto,
pero como semilla pródiga
debemos seguir dando frutos.
Hoy Señor,
con mi cuerpo débil y envejecido,
quiero seguir sembrando.
Siempre sembrando.!!!
Fuente: medium.com