El 29 de junio de 1969. Alejo Ovelar Colmán es consagrado obispo del Chaco.
El 29 de junio de 1969, monseñor Alejo del Carmen Ovelar Colmán fue consagrado como segundo vicario apostólico de las Misiones del Chaco Paraguayo.
Su ordenación episcopal marcó el inicio de una labor pastoral profundamente vinculada al desarrollo social, educativo y comunitario de una de las regiones más aisladas del país.
Había sido designado formalmente para el cargo el 6 de marzo de 1969.
Sucedió en esa misión a monseñor Ángel Muzzolón, primer obispo de la región chaqueña.
Como religioso salesiano, monseñor Ovelar orientó su trabajo hacia la evangelización, la educación y el acompañamiento de comunidades rurales e indígenas.
Estableció su sede principal en Fuerte Olimpo, en el actual departamento de Alto Paraguay.
Desde allí impulsó acciones destinadas a fortalecer la presencia de la Iglesia en extensas zonas del Chaco paraguayo.
Uno de sus aportes más recordados fue la creación de la Escuela Internado Ñu Apuá, fundada en pleno monte chaqueño.
La institución nació para brindar educación formal a hijos de indígenas y peones de estancias de la región.
Con el tiempo, el centro educativo pasó a llevar el nombre de Monseñor Alejo Ovelar en homenaje a su labor.
Durante su administración pastoral también se avanzó en la organización territorial del Vicariato Apostólico del Chaco Paraguayo.
Esa reorganización permitió responder mejor a las necesidades de comunidades distantes y de difícil acceso.
Monseñor Alejo del Carmen Ovelar Colmán quedó como una figura fundamental en la historia religiosa, educativa y social del Chaco paraguayo.