El 8 de julio de 1949. Federico Lunardi es nombrado nuncio apostólico en el Paraguay.
El 8 de julio de 1949, el arzobispo italiano Federico Lunardi fue nombrado Nuncio Apostólico en el Paraguay por la Santa Sede.
Su designación marcó una nueva etapa en las relaciones diplomáticas entre el Paraguay y el Vaticano.
Federico Lunardi sucedió a monseñor Liberato Tosti, quien había dejado el cargo a finales de 1948.
Desde su llegada, desarrolló una activa labor diplomática y eclesiástica en el país.
Permaneció al frente de la Nunciatura Apostólica hasta su fallecimiento.
Monseñor Lunardi murió en Asunción el 11 de noviembre de 1954.
Además de su actividad religiosa y diplomática, fue un destacado etnólogo, arqueólogo e historiador.
A lo largo de sus misiones en distintos países de América Latina, realizó importantes investigaciones sobre las culturas precolombinas.
Su paso por el Paraguay forma parte tanto de la historia diplomática del país como de la trayectoria intelectual y científica de este destacado representante de la Santa Sede.