El Congreso nacional aprueba una ley declarando de utilidad pública las propiedades aledañas al inconcluso Oratorio de la Virgen de la Asunción.
El 22 de agosto de 1929, el Congreso Nacional del Paraguay aprobó una ley que declaró de utilidad pública los terrenos ubicados alrededor del Oratorio de Nuestra Señora de la Asunción.
La medida permitió expropiar los espacios linderos con el propósito de despejar el entorno del edificio y proyectar jardines y áreas públicas.
La construcción del oratorio había comenzado en 1862, durante el gobierno de Francisco Solano López, según planos del arquitecto Alessandro Ravizza, pero quedó inconclusa a causa de la Guerra de la Triple Alianza.
La disposición de 1929 facilitó la recuperación y posterior culminación de la obra, que durante décadas había permanecido sin terminar.
Finalmente, en 1936, el edificio fue concluido y adaptado como Panteón Nacional de los Héroes, convirtiéndose en uno de los principales monumentos históricos y patrióticos del Paraguay.