El 18 de septiembre de 1869. Levanta columnas en Asunción la logia masónica “Unión Paraguaya”, bajo los auspicios de la masonería argentina.
El 18 de septiembre de 1869 fue instalada formalmente en Asunción la Logia «Unión Paraguaya» N.º 30, en el contexto de la ocupación de la capital durante la etapa final de la Guerra de la Triple Alianza.
La logia funcionó bajo la obediencia del Gran Oriente de la Masonería Argentina y mantuvo estrechos vínculos con la Logia «Constante Unión» N.º 23 de Corrientes.
Su establecimiento formó parte de los primeros pasos de la masonería simbólica organizada en el Paraguay durante la posguerra.
Junto con otras logias surgidas en aquellos años, «Unión Paraguaya» contribuyó a consolidar una estructura masónica que posteriormente tendría mayor desarrollo institucional en el país.
Este proceso estuvo relacionado con la intensa circulación de militares, diplomáticos, comerciantes y dirigentes políticos en Asunción durante el complejo periodo de reorganización nacional posterior al conflicto.