El 27 de septiembre de 1996. Se observa un eclipse total de luna.
El 27 de septiembre de 1996 se produjo un eclipse lunar total, visible desde amplias regiones de América, Europa occidental y África.
Durante el fenómeno, la Luna ingresó completamente en la sombra umbral de la Tierra, permaneciendo en fase de totalidad durante aproximadamente una hora y nueve minutos.
En ese período, el satélite adquirió una tonalidad rojiza debido a la refracción de la luz solar a través de la atmósfera terrestre.
La observación resultó especialmente llamativa porque el planeta Saturno se encontraba a unos tres grados al sur de la Luna, ofreciendo una destacada conjunción visual en el cielo.
Este fue el segundo y último eclipse lunar total de 1996 y constituyó uno de los principales acontecimientos astronómicos visibles aquel año desde gran parte del hemisferio occidental.