El Uruguay reconoce la Independencia paraguaya.
El 14 de junio de 1845, el gobierno de la República Oriental del Uruguay, presidido por Joaquín Suárez, emitió un decreto por el cual reconoció formalmente la independencia del Paraguay.
Este reconocimiento constituyó un importante triunfo diplomático para el Paraguay, que buscaba afirmar su soberanía ante los países vecinos.
En el decreto, el presidente uruguayo sostuvo que su país no podía negar al Paraguay un derecho que reclamaba para sí mismo como fundamento de su propia existencia política.
La medida fue favorecida por gestiones diplomáticas y por el apoyo de figuras influyentes de la prensa sudamericana, entre ellas el escritor argentino Florencio Varela.
Uruguay se convirtió así en una de las primeras naciones en reconocer oficialmente la independencia paraguaya.
El hecho fortaleció la política exterior impulsada por el gobierno de Carlos Antonio López, orientada a obtener el reconocimiento internacional de la República.
Este episodio marcó un hito en la consolidación diplomática del Paraguay como Estado independiente en el escenario regional.