El 16 de septiembre de 1997. Se observa un eclipse total de luna.
El 16 de septiembre de 1997 se produjo un eclipse lunar total, destacado además por ocurrir pocas horas después de que la Luna alcanzara el perigeo, su punto de mayor aproximación a la Tierra.
Esta circunstancia hizo que el satélite presentara un diámetro aparente superior al promedio, fenómeno que actualmente suele describirse como una «superluna de sangre» durante la fase total del eclipse.
La totalidad se prolongó durante aproximadamente una hora, mientras que el fenómeno completo, incluyendo las fases penumbrales, tuvo una duración superior a cinco horas.
El momento máximo del eclipse se produjo alrededor de las 18:46 UTC y pudo observarse principalmente desde Europa, África, Asia y Australia.
El fenómeno no fue visible desde gran parte del continente americano debido a que la Luna se encontraba por debajo del horizonte durante sus principales fases.